Diario de campaña. 8

Entrevista en esradio.

“Estoy de acuerdo en todo lo que dices, pero dije que no votaría nunca más, y no voy a hacerlo”. Uno se pregunta a qué se debe el afán autocastrante de algunas personas. Bastante reducido es ya nuestro poder como para renunciar al poco que tenemos. Comprendo el escepticismo del que se siente pequeño ante la inercia de los acontecimientos, pero la cuestión de fondo, no es solamente que de nuestra pasividad se benefician los que desean que nada cambie, que no obtendrán menos escaños por ello, sino la sensación de que uno es crítico, cuando en realidad se renuncia al pequeño margen de acción que nos queda, y lo que parece crítica se queda en simple impotencia. Como los gestos de un espadachín afeminado ante el espejo, la suspicacia de nuestro interlocutor se queda en la nada, en el conservadurismo más artrósico. Por no decir que tras toda generalización, late un error inducido por un resorte natural, que disimula la incapacidad para captar la diferencia, …y disimular la ignorancia.

Voluntarios.

Más de veinte personas en la sede preparando el material de reparto. ¿Pocas? ¿Muchas? Es más de lo que obtienen los partidos, que gastan ingentes cantidades de dinero, en una campaña en la que lo pagan todo. La chalupa de UPyD es humilde, cómo no, pero es autopropulsada. Porque la fuerza que la mueve es limpia e independiente.

Color

Se ha decidido, ante el anuncio de los candidatos de Baleares (Calbarro, Alegret y Muñoz) de estimular la atención de los medios, vistiendo minifalda, sin calzoncillos y haciendo el pino, que tan emblemática prenda debe ser de color magenta.

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One Response to Diario de campaña. 8

  1. Miquel Àngel Fuster says:

    ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué es tan buena idea lo de la minifalda? ¿A quién se le acudió la broma?

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