Egos y corbatas

Que por autoidolatría, basada en causas filosóficas, religiosas, culturales y éticas, el ser humano tienda a sentirse el centro del cosmos, es un hecho. Que motivos más prosaicos, hagan incurrir en el mismo error a políticos en apuros, es ridículo. Tal vez para demostrar que siguen teniendo ideas que poner en práctica, algunos políticos nos quieren hacer creer que pueden influir en las ciclópeas, complejas  e indeterminables fuerzas que conforman el clima. Bastaría con quitarse la corbata para intervenir en la inextricable complejidad de los factores que lo determinan. En nombre de un voluntarismo tan ciego como bienintencionado, más bien parece un gesto de vanidoso egocentrismo, tanto como el antropocentrismo en nombre del cual nos colocamos en la cúspide del universo. El mismo ministro, Miguel Sebastián, que intentó reparar el desbarajuste energético español subvencionando bombillas, que dio importancia a reducir por unos meses la velocidad máxima en las autopistas, ataca de nuevo. Y a juzgar por cómo se han tomado él y algunos de sus compañeros, la observación del Sr. Bono, la cosa llega al delirio: ¿Creen de verdad que su gesto resulta eficaz contra el cambio climático? Lo extraño entonces, es que no actúen en consecuencia y acudan a las sesiones del Parlamento en chanclas.

No es el primer caso de estulticia egocéntrica sobre el clima. Hace 6 años, el que fuera Consejero de Medio Ambiente del Gobierno Balear, Jaume Font, se manifestó en el mismo sentido estableciendo una correlación entre el uso de la corbata, el aire acondicionado en los organismos públicos, y el cambio climático. Otro ejemplo, de que en definitiva, nuestros políticos son profundamente humanos. Se sienten los goznes en torno a los que gira el universo. Y en gran parte, hay que darles la razón: el problema real son ellos, pero no por las prendas que vistan.  Especialmente cuando se trata de la sesión parlamentaria en la que se aprobó el retraso de la edad de jubilación a los 67 años, un extremo que debía haberse evitado tomando otras medidas mucho antes. Hacer ilusionismo sobre lo que no está a su alcance no impide empeorar la magnitud del problema que sí es su responsabilidad.

Anuncios

One Response to Egos y corbatas

  1. Luis Fernández Naranjo says:

    En mi opinión, el verdadero problema no es que un político vaya con corbata o no -aunque considero que todos deben llevarla en el Parlamento, en el Senado, etc-, sino que nos hagan creer a nosotros, el Pueblo de los 5.500.000 de parados, que al quitárnosla realmente ahorraremos energía. Como bien dices, la falta de ideas y la incapacidad del Gobierno para afrontar la situación que estamos viviendo obliga a sus representantes a hacer numeritos como el de ir por la autovía a 110 km/h, o quitarse la corbata para “ir más fresquitos”. Lastimosamente, después de esta cómica e irrisoria actuación, habrá quienes crean a pies juntillas que sí, que es cierto lo que dice el señor Ministro de Industria. Sin embargo, habrá otra parte (como es mi caso y el de muchos) que la ridiculez de ese señor, y por consiguiente del Gobierno, ha llegado al punto en que nos quieren tomar el pelo descaradamente.

A %d blogueros les gusta esto: