Paul Preston o Ignasi de Llorens

Acudo a la librería La Biblioteca de Babel a escuchar a Ignasi de Llorens. Va a hablar sobre George Orwell. A continuación habrá un coloquio entre los asistentes. Me espera una sorpresa: me proponen de sopetón que le presente y, superado el desconcierto inicial, accedo gustosamente.

Conocí a Ignasi hace diez años. Fue profesor durante un año en mi instituto. Ignasi es una rara avis en el mundo docente actual: le gusta leer, y lo hace con muy buen criterio. Esta afirmación puede parecer extraña, pero no es sino sintomática. De ahí que la variedad de temas y autores que domina es excepcional. A eso se suma que es una persona ocurrente. No hay campo en el que no pueda aportar enriquecedores puntos de vista.

La disertación de Ignasi compensa sobradamente las deficiencias del presentador. Ha fusionado magistralmente la vida, la obra literaria y la figura histórica de George Orwell. Participó en el frente de Aragón en la Guerra Civil –fue gravemente herido- para luchar contra el fascismo y casi pierde la vida acusado de fascismo. Vinculado al POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), fue testigo del exterminio comunista de todos los que no se sometieran a la ortodoxia totalitaria de Stalin. Tuvo la lucidez, a la que muchos ofuscados por la propaganda siguen renunciando, para comprender que el totalitarismo es un tipo de régimen con dos posibles ideologías: comunismo y fascismo. “Orwell hizo el análisis del siglo XX”, afirmó de Llorens.

Entre otras obras, se destacó Homenaje a Cataluña, un testimonio vivo que permitió conocer  los Hechos de Barcelona de 1937, que concluyen con el asesinato de Andreu Nin y el exterminio del POUM. Orwell pudo huir después de comprobar que sus amigos fueron torturados y asesinados en las checas de Barcelona. El objetivo de los comunistas era conseguir que sus víctimas confesaran ser fascistas disfrazados. La manipulación de la verdad en nombre de la ideología, condujo a Orwell a escribir obras como 1984 o Rebelión en la granja. El Gran Hermano, el Ministerio de la Historia y la neolengua, son verdaderas joyas literarias de su creación, que describen los mecanismos con los que se fabrica la mentira. De ahí que Ignasi enriqueciera el contenido histórico de su conferencia con el filosófico, al explicar el origen etimológico del término verdad (alétheia), como descubrimiento de lo latente, y que intencionadamente es encubierto por lo patente.

Pero destapar verdades incómodas tiene un precio. De ahí que intelectuales como Sartre,  acusaran a Orwell de hacer el juego al totalitarismo de derechas, como si denunciar a un enemigo de la libertad, implicara colaborar con los otros. O que un historiador del prestigio de Paul Preston, afirmara despectivamente en una conferencia también en Palma, que George Orwell sabía muy pocas cosas… Sabía lo que sus vivencias y el contacto con las mismas fuentes le aportaron, y algunos prefieren ignorar en nombre de la deformación ideológica de la realidad. De ahí que Ignasi de Llorens concluyera el acto recordando las palabras de Rosa Luxemburgo a Lenin, padre del totalitarismo comunista: la  libertad es poder decir lo que a algunos no les gusta oír.

Anuncios

2 Responses to Paul Preston o Ignasi de Llorens

  1. Yo puedo decir sin exagerar que después de leer 1984 mi vida cambio (no sé si a mejor), y conociendo las obras de Orwell y su accidentada biografía, este autor me merece mucho más respeto que un historiador a sueldo como es Paul Preston.

    Creo que la diferencia entre ambos (y perdón por la comparación) es el significado, diametralmente opuesto, que ambos tienen de la palabra “libertad”.

    Yo por supuesto me quedo con Orwell. Un millón de veces.

    Saludos

    Daniel

A %d blogueros les gusta esto: