Sobre el precio de la libertad lingüística

Es imposible defender con coherencia principios y valores en los que uno no cree. En campaña electoral se recurre a todo para sumar votos, de ahí la eterna promesa del Partido Popular sobre la libre elección de lengua vehicular en la educación. Pero a la hora de la verdad, se constata si lo prometido es respaldado por convicciones, o si se trataba de vender humo.

La libertad lingüística en los centros educativos no tiene coste económico añadido alguno. La mayoría de los centros educativos –de cualquier etapa- tienen más de un grupo por curso. Bastaría con ajustar la oferta a la demanda, y permitir a los padres la elección de lengua vehicular, estableciendo así una línea en cada lengua. No habría por qué aumentar los equipos docentes ni los medios que ya existen. La libertad de elección no va en perjuicio de quienes prefieran la actual inmersión en catalán. Simplemente, introduce en las aulas la misma permeabilidad a las dos lenguas oficiales que tiene la sociedad.

La sentencia del TSJB, que invalida la inmersión obligatoria actual, debería ser suficiente para políticos timoratos, paralizados por el coste político de sus decisiones. En lugar de coste, tiene premio: el de cumplir las resoluciones judiciales. Claro que todo depende de si se tiene cultura de la libertad o se está imbuido de la cultura de la identidad.

El argumento según el cual es importante la iniciación en la lectoescritura en la lengua materna, es válido para todos los niños, incluso para los castellanohablantes. Conocidas figuras de la pedagogía, como Inger Enkvist recientemente en Palma, o Paulo Freire, la han defendido por motivos didácticos, en ningún caso políticos. Y es la mejor base para afrontar el estudio de otras lenguas. De hecho, eso es lo que defendían los nacionalistas hasta que sustituyeron el concepto de lengua materna por el de lengua propia, que impone un vínculo entre lengua y territorio en lugar del de lengua y persona. De ahí la coacción y la extorsión de la ley que les caracteriza. Por eso el PP nada en la confusión: comparte el concepto de lengua propia, lo cual se contradice con la lógica de la libertad. En UPyD, defendemos que las dos lenguas son oficiales –no propias- lo que deja a sus usuarios en plena igualdad de derechos.

Así las cosas, caben dudas de si el PP en Baleares hará lo mismo que el PP de Galicia, que incumplió su compromiso por motivos económicos. Pero ese argumento es una evasiva, ya que sólo es válido para escuelas pequeñas, en las que sólo haya un grupo por curso.

Todo esto confirma la insolvencia ideológica de los grandes partidos –PP y PSOE- incapaces de restablecer lo que entre ambos eliminaron, y sus coincidencias en cuestiones importantes.  Sólo reaccionarán en la medida en que dependan de otros para gobernar, lo que explica la progresión de otros partidos como UPyD, y permite augurar que seguiremos creciendo.

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8 Responses to Sobre el precio de la libertad lingüística

  1. Estupendo artículo.

  2. Carmela says:

    Lo de Galicia es mucho peor. Ni siquiera esgrimen motivos económicos. Feijoo niega haber prometido libertad lingüística y se escuda en el programa autonómico, obviando que en campaña prometió que las familias escogerían la lengua de escolarización. Ha hecho un decreto que incumple la Ley de Normalización vigente ya que no respeta la primera enseñanaza en lengua materna y para primaria establece por norma las materias a impartir en gallego o en castellano, con independencia de lo que quieran las familias. Y nucho más que podríamos comentar. Simplemente no les interesa desmontar el apaño autonómico. Saludos desde Santiago de Compostela. Carmela @Melalal

  3. Gracias, Carmela, por la información que nos das.
    Un abrazo desde Palma.

  4. Antonio Salinas Lopez says:

    Arturo, siempre estamos nadando y guardando la ropa, me explico, en politica los buenos politicos honestos y responsables, se “mojan” y hay que decir las cosas como lo siente la ciudadania, esta claro que si se dejara libertad de eleccion de lengua, el idioma castellano o español seria mayoria, porque la utilidad en la practica del español es mucho mayor que el catalan, otra cosa es el sentimiento de los mallorquines, que ven que su idioma no se puede imponer.
    La doctora sueca Inger, sijo muy claro, que no hay que jugar con los niños, que los esperimentos que sean con personas adultas, y en esta comunidad se esta jugando con la formacion de los niños.
    Pedir de una vez la ensañanza obligatoria y publica en castellano, nos ahorrariamos muchos quenraderos de cabeza en el futuro, el catalan podria ser un idioma igual que el ingles o el aleman, con la diferencia que el catalan se hablaria en la calle.
    Saludos

    • Hola, Antonio.
      Si se tratara de apostar por la lengua más hablada, deberíamos optar por el inglés o el chino. Además, Enkvist dio importancia -por motivos de aprendizaje- a que se tuviera en cuenta la lengua materna de los niños para iniciarlos en la lectoescritura. Este principio debe ser aplicable a todos los niños, hablen la lengua que hablen. Lo que deben hacer los gobiernos es reconocer derechos, no cercenarlos. En UPyD, rechazamos a los políticos que ejercen de ingenieros lingüísticos y se consideran con la autoridad de decir a los ciudadanos qué lengua deben usar. Así que la libertad debe primar, siempre que se parta de lenguas oficiales e implantadas, como es el caso de castellano y catalán en Baleares. Si con el tiempo, eso cambiara, la libertad de elección debería adaptarse a la demanda de la sociedad, es decir, no nos importan las lenguas, sino las libertades de las personas. Por otra parte, si alguien -en uso de su libertad- es tan estúpido como para negarse a aprender una lengua muy hablada, allá él. Pero la verdad es que ni el nacionalista más recalcitrante llega a tales absurdos. En definitiva, la libertad resuelve el problema en todas sus facetas.
      Gracias y saludos cordiales.

  5. Lluís Cerdó Fernández says:

    Fa una setmana vaig enviar aquesta rèplica a El Mundo, que no l’ha publicada.

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    UPyD: es nacionalisme li surt car

    N’Arturo Muñoz, responsable d’Educació d’UPyD a ses Illes Balears, assegura que “la iniciación en la lectoescritura en la lengua materna” ès important “para todos los niños”, i ho ès “por motivos didácticos, en ningún caso políticos” (El Mundo, 02-12-11).

    Segons això, es nins alemanys, francesos, inglesos, romanesos, russos, japonesos, marroquins… residents a ses Illes Balears haurien de poder aprendre de lletgir i escriure en sa seva llengua materna. I es nins mallorquins residents a qualsevol endret d’Espanya o del món ben igual. Idò no, de cap manera! N’Arturo Muñoz ja s’ha encarregat d’anul·lar aquesta possibilitat advertint prèviament que “la elección de lengua vehicular” ha de quedar restringida “a los dos lenguas oficiales”, establint “una línea en cada lengua” a tots es cursos. Per tant, ni se tracta de facilitar sa lectoescriptura ni de motius didàctics: ès una proposta estrictament política. UPyD no defensa un suposat dret universal des nins d’aprendre a lletgir i escriure en sa seva llengua materna, sinó que reclama es privilegi des nins castellanoparlants d’estudiar en sa seva llengua materna a ses comunitats espanyoles amb una llengua pròpia diferent, i no se basa en motius didàctics sinó polítics: vol recobrar es nacionalisme espanyol de matriu castellana… amb excuses de mal pagador.

    A n’Arturo Muñoz li fa nosa es concepte de “lengua propia” perque “impone un vínculo entre lengua y territorio en lugar del de lengua y persona”. Ho té complicat, perque s’immensa majoria de llengües i dialectes coneguts s’anomenen amb gentilicis: felanitxer, mallorquí, eivissenc, català, andalús, murcià, castellà, francès, alemany, rus… Es territoris no parlen, però sí ses comunitats humanes que s’hi han establit. I sa llengua no l’han triada, sinó que l’han heretada des seus antepassats i a posta ès reconeguda com a pròpia de sa comunitat. D’aquí ve es vincle entre llengua i territori, que en realitat ès entre sa llengua i sa comunitat que la parla, establida damunt un territori.

    A posta es castellà dets andalusos s’anomena andalús, es des murcians s’anomena murcià, es dets extremenys s’anomena extremeny… però ni es castellà parlat per felanitxers ès felanitxer, ni es castellà parlat per mallorquins ès mallorquí, ni es castellà perlat per barcelonins ès barceloní, ni es castellà parlat per gallecs ès gallec. Ni tan sols són dialectes des castellà! No ho poden esser perque es castellà no ès sa llengua pròpia des felanitxers, ni des mallorquins, ni des barcelonins, ni des gallecs… Ès llengua oficial per imposició política i es natius l’aprenen obligatòriament d’ençà que s’Estat té recursos per fer-la aprendre, però sa llengua pròpia d’aquestes comunitats ès una altra. Vet aquí sa diferència!

    Es partits majoritaris ho saben i ho assumeixen, de grat o per força. I sa legislació vigent ho empara. En canvi, UPyD paga es preu de voler defensar una suposada “libertad lingüística” fent un discurs nacionalista anacrònic que viu de ses rendes des franquisme i amb respiració assistida. Un preu massa car per un partit que vol esser socialdemòcrata, intel·lectual i modern.

    Lluís Cerdó Fernández
    (Palma, 10 de desembre del 2011)

    • Sr. Cerdó:

      Contest només a sa part del seu texte que no és insultant. Jo no tenc cap culpa si vostè no sap distingir entre “franquisme”, “nacionalisme espanyol anacrònic” i ses meves opinions. No perdré temps refutant un absurd que té una clara intenció: denigrar ad hominen. Només li diré que hauria d’ampliar el seu reduït imaginari polític.

      Estic d’acord que seria ideal que tots els nins iniciàssin sa lectoescritura en sa seva llengo materna, sigui la que sigui. Però la realitat té limitacions. Com que n’hi ha tantes, és impossible que s’Administració no hagi de triar les més arrelades. Per això són declarades oficials ses majoritàries. Com sabem, aquestes canvien amb el pas del temps, motiu pel que el concepte de “llengua pròpia” (vincle amb es territori) és més discutible –i molt més polític- que es de “llengua oficial”. Els romans o musulmans que vingueren també en tenien de llengo, i és de suposar que els pobles talaiòtics es comunicaven amb qualque cosa més que senyals de fum… Quina de totes és aleshores sa “pròpia” del territori?

      Només amb premises identitàries, passionals i nacionalistes es pot defensar el vincle entre territoris i llengua pròpia. Les persones en tenen, però el territoris no. La Constitució Espanyola reconeix llengües oficials, però mai no arriba a afirmar que cap sigui pròpia, ni tan sols es castellà. És polític, certament, però més funcional que identitari, per obrir la possibilitat de reconéixer més d’una, i per no establir un vincle essencial amb el territori. Aquesta és la premisa a partir de la qual s’accentua un intervencionisme lingüístic que tal vegada es resoldria deixant les llengües al marge de tot voluntarisme polític, i abandonant les classificacions, tant la de “pròpia” com la de “oficial”. Així doncs, si d’aquí cent anys, els habitants de Balears, demanàssin majoritàriament educació inicial en anglès o xinès, no veig motius per oposar-se. Com que ses llengües neixen i desapareixen, no em preocupa el més mínim que es castellà, per exemple, desaparegui –de fet només és qüestió de temps que ho faci- però sí que la gent tengui la major llibertat possible avui i d’aquí mil anys, xerrin el que xerrin. Per això afirmam que els drets els tenen ses persones, no ses coses.

      Consider completament secundari el nom que tengui una llengo i la relació amb un gentilici. És evident que provenen totes de qualque lloc, i el nom indica un orígen geogràfic determinat, però això per sí mateix no té per què tenir més implicacions. En tot cas, la lògica de la llibertat no té per què ser substituïda per adjudicar als territoris el que només fan les persones: xerrar. El fet és que les llengües s’estenen o no més enllà del lloc d’orígen, i la més important és la externalitat d’ús, és a dir, que interessa a la gent ampliar possibilitats de comunicació. Sovint ha passat això per voluntat del habitants d’un lloc. S’hauria de prohibir?

      Jo no som filòleg, però tenc sa impressió que si un andritxol s’entén a la perfecció amb un pollençí, un espanyol amb un colombià, o un murcià amb un extremeny, és que moltes coses tenen en comú la llengo que fan servir, inclús com per sospitar que és la mateixa llengo, encara que hi hagi petites diferències. Crec que la prolífica profusió de noms de llengües que vostè cita, respon més bé a un abús nominal que a diferències essencials.

      Salutacions.

  6. Juan Luis Calbarro says:

    Don Lluís, ¿me podría contestar algunas preguntas?

    ¿Cuál es la lengua propia de los suizos? ¿O es que los suizos realmente se dividen entre cuatro naciones no reconocidas…? ¿Son alemanes los austríacos porque hablan alemán? Cuando los argentinos hablan de su idioma, ¿lo llaman argentino o español? ¿Se avergüenzan? ¿O no será más bien que el concepto de lengua y el de nación no tienen nada que ver y, por tanto, asociarlos es infantil desde el punto de vista intelectual y académico?

    El latín se habló en Mallorca más años de lo que lleva hablándose el catalán. ¿Para usted es un drama que haya desaparecido? En ese caso, ¿por qué no declararlo lengua propia y practicar la inmersión lingüística en latín en las escuelas?

    Dice usted que “es territoris no parlen, però sí ses comunitats humanes que s’hi han establit”, y con eso quiere justificar el concepto de lengua propia. Efectivamente: y en Palma el español es muy mayoritario porque en ella reside una comunidad (creo que humana) que lo habla. ¿Lo declaramos entonces lengua propia de la capital y excluimos la opción en catalán de sus escuelas? ¿O sólo cuentan las comunidades humanas que se establecen cuando, donde y como a uno le parezca mejor para satisfacer su mitología particular?

    Ahora le contesto yo algunas.

    Eso de que no hay un castellano de Barcelona o un castellano de Galicia es fantástico. Le informo que sí, que también hay hablas del español que son autóctonas de esas regiones, naturalmente influidas por la lengua cooficial e influyentes en ellas, como sucede en cualquier comunidad bilingüe. Y desde hace muchos siglos, aunque usted puede seguir recurriendo a Franco si le parece inteligente.

    Por otra parte, le comunico que UPyD no pretende ser un partido socialdemócrata, ni franquista, ni nacionalista ni nada parecido. Las mitologías y las etiquetas se las dejamos a usted. Nosotros preferimos preocuparnos por los problemas reales e intentar darles solución. Y un problema grave en España es una enseñanza pobre que, por ejemplo, no ha sabido desterrar del imaginario colectivo los prejuicios más absurdos sobre lenguas y naciones. Pero no se preocupe, que para eso también está UPyD: para reformar la Educación y hacer de España un país de ciudadanos que aspiren a defender sus derechos y no se conformen con sustituirlos por pamplinas identitarias.

    Que usted lo pase bien.

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