La cigarra canta una nueva canción

         Es más fácil dar rienda suelta a nuestros prejuicios, que estudiar la complejidad de los problemas. Es más rápido inventar creencias producto de nuestra ofuscación, que renunciar a un dogma arraigado. Somos inventores de cataplasmas intelectuales. Nos resulta cómodo –y es extremadamente fácil- servirnos de parches con los que creemos haber dado respuesta a las preguntas que nos inquietan.

X es una persona formada, incluso muy culta. A raíz del devenir económico europeo, y partiendo de su conocimiento de la historia y cultura alemanas, me explicaba hace unos días su interpretación de los hechos. Los alemanes, que han causado dos guerras mundiales, y cuya cultura es de origen prusiano, han sustituido la guerra por la economía. La disciplina presupuestaria de Merkel se debe a un afán especulador, a un imperialismo expansivo. Y la crisis de deuda, una entelequia, puesto que la economía no es una ciencia.

Puso como ejemplos de su veredicto sobre la cultura alemana a Herder, Hegel, Marx, Nietzsche, Stirner… Ciertamente, sientan bases inquietantes en sus planteamientos filosóficos. Pero, aparte del debate todavía vivo sobre su correcta interpretación, la selección es sesgada. Hay muchos otros referentes en la cultura alemana que reman en el sentido opuesto. Lo mismo se podría decir de los intelectuales que influyen en la cultura de cualquier país.

Me parece que a la cigarra no le gusta que le pongan límites ni condiciones. El realismo no vende, y el médico que propone tratamientos severos, tiene peor prensa que el vendedor de chucherías entre los niños. El estigma con que se marca a los alemanes  es una variante de la cantinela sobre la malvada conspiración neoliberal, pero me parece más peligrosa, y de consecuencias prácticas más oscuras: reinventamos prejuicios contra quien nos hace ver que no podemos seguir gastando lo que no tenemos. Y vislumbramos conspiraciones ajenas con tal de no ver nuestro verdadero rostro en el espejo.

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One Response to La cigarra canta una nueva canción

  1. LG Darley says:

    No se cuales son los “motivos” que guían a Alemania a insistir en la reducción de la deuda pública y del déficit público; a no gastar, década sí y década también y el que venga detrás que arré, más de lo que se genera.

    Algunos creen que todavía están escocidos de la época cuando Alemania incumplió los límites de Maastricht (la reunificación les costó y cuesta mucho) y el bono español tenía un diferencial negativo sobre el “Bund” alemán. No lo creo, ni creo que haya ninguna razón de “maldad”, ni de “imperialismo”. Y aunque la hubiera (como cuando te recomiendan adelgazar), lo cierto es que la receta es la correcta.

    Es muy simple: no gastar hasta el punto que tu deuda es insostenible y nadie la compra; y no imitar a americanos y a británicos, “imprimiendo” papel-dinero para auto-comprarse su propia deuda pública (15 trillones -trillones europeos- los americanos y 400 millardos los británicos). Quiz´´as, por su propia experiencia histórica, saben que imprimir dinero no es la soución. Cuando laa burbuja de loa no-percepción estalla y los activos financieros pierden su valor, y la población se queda sin sus ahorros, se crea un caldo de cultivo que favorece el odio, los totalitarismos y la búsqueda de culpables.

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