La mala educación

Aunque ya haya bastantes aspectos que dejan mucho que desear en el mundo educativo, siempre hay alguien dispuesto a dar una nueva vuelta de tuerca. El pasado día 14, el cabeza del sindicato de profesores STEI celebraba complacientemente que por primera vez hubiera piquetes informativos en los institutos más emblemáticos de Palma –Ramón Llull y Joan Alcover– con motivo de la convocatoria de huelga general.

Los profesores que optaron por no secundar la huelga –un 14% en el Ramon Llull y un 29% en el Joan Alcover- se encontraron al llegar a los institutos con una veintena de sindicalistas y alumnos radicales que les recibieron con el grito de “professor vengut, professor venut”. A continuación, grupos de esos alumnos se pasearon por el instituto dando gritos, abriendo las puertas de las aulas y molestando a los pocos profesores y alumnos que daban clase. En conjunto, un poco desagradable pero poco reseñable, afirma uno de los profesores afectados, que observa irónicamente que cierto colega que no hizo huelga, alentó a los alumnos a hacerla.

Es frecuente –y ha dado mucho que pensar- la facilidad con la que se abusa del conocimiento. En cuanto alguien tiene un barniz de cultura, tiende inflarse con un odre, se siente en posesión de la verdad,  y en consecuencia, también legitimado para imponer a los demás su recetario de soluciones. De ahí la pendiente libertófoba por la que tantos intelectuales –y muchos docentes actuales- se han dejado llevar. Quedaría todo esto en un rifirrafe insignificante más, si no fuera por el mal ejemplo que se extiende a jóvenes -en su mayoría menores de edad- que deberían dedicar el tiempo a estudiar; al estar adiestrados por terminales partidistas que se valen de su bisoñez, se dedican a censurar opciones de una problemática que no tienen madurez para comprender. Quien más quien menos, ha incubado el virus de la efervescencia de la juventud en forma de exaltación vehemente. Lo llamativo es la impúdica instrumentalización que los adultos hacen de estudiantes cada vez más jóvenes para transmitir sus tendencias.

Decía Baroja que todo proyecto educativo encubre algún grado de deformación. Sin duda es así, aunque hay modelos educativos mucho más manipuladores que otros… sobre todo los que se jactan de producir tiranuelos imberbes.

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One Response to La mala educación

  1. francisco says:

    Creo que en Baleares, algunos profesores manipulan ideológicamente a los estudiantes. Es una pena que los profesores se preocupen más de divulgar sus convicciones que de enseñar en libertad. Gracias

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