Regeneración sin degeneración

Otro aquelarre de profetas. Como si no hubiera habido experiencia histórica de lo peligrosos que son, sencillamente, porque son falsos profetas. Que todavía deslumbren las propuestas atronadoras, en lugar de verdades humildes pero contrastadas y equilibradas, demuestra serias deficiencias personales y colectivas. Ya decía Russell que tenemos tendencia a equivocarnos en las cosas importantes. Si añadimos que el iluminado y sus convicciones vienen acompañados del efectismo de los buenos resultados, el mal ejemplo puede ser contagioso. Anda el patio español revuelto por la llegada de un discurso básico en todos los sentidos que, al resultar eficaz en términos propagandísticos, despierta la envidia de quienes tienen que competir con él, con el riesgo de caer en la tentación de imitarlo.
Uno se sorprende de que durante tanto tiempo se haya admirado la apariencia de las formas, y lamenta que muchos comentaristas y analistas hayan tardado tanto en darse cuenta de que, además de cómo se dice, hay que analizar lo que se dice. Porque hasta la supuesta novedad del discurso de los nuevos puritanos es ficticia. De hecho, la tozuda realidad de los hechos históricos demuestra que ha arruinado cientos de países en los que se ha aplicado. Los últimos casos están en Sudamérica. Pero como reconocer los hechos implica cierta honestidad intelectual, en nada cambian los voceros de la simpleza, anclados en su particular secuestro de los buenos sentimientos. Porque de esto último presumen de andar sobrados, de ahí que a cualquier pregunta sobre su programa, sobre su financiación, o sobre sus presuntos delitos fiscales, recaiga sobre uno la furia por los miles de pobres y desamparados que en España y el mundo entero ha habido. ¿Respuestas procedentes? ¿Soluciones efectivas que no empeoren las cosas? Ni una sola, porque de eso se trata: de canalizar la indignación a ciegas, de despertar al monstruo del resentimiento al servicio de una ideología decimonónica que ahora se traviste de bolivariana, acentuando la emocionalidad con el recurso de la descalificación ad hominem. De ahí que la mala educación esté presente en el sarcasmo dirigido a cualquier voz crítica. Son las formas del teniente coronel. ¿Acaso creían ustedes que las gafitas trotskistas se llevan hoy en día en vano?
Todo esto confirma la lúcida visión de la época y las capacidades cognitivas humanas que se han hecho en los últimos 20 años. Para empezar, cierta involución antiilustrada en las mismas sociedades desarrolladas, que pone en repliegue el equilibrio con el que la razón modera la tensión entre el pensamiento y las emociones. De ahí que se extienda un discurso directamente dirigido al sistema límbico, que ignora la complejidad de la realidad en todos los aspectos, con tal de mantener al votante en una adolescencia permanente: la de reafirmar sus intuiciones maniqueas. La mercadotecnia complementa el proceso creando un marco lingüístico repetitivo.
Los ciudadanos sensatos son conscientes de que las cosas se pueden empeorar mucho. Aun teniendo una larga lista de motivos por los que estar indignado, quieren una regeneración que no destruya libertades ni empeore la crisis institucional. Pero no cualquier cosa, ni a cualquier precio. Y saben que – peor incluso que un bipartidismo esclerótico- es un discurso populachero y desquiciado que conduce a la degeneración, es decir, produce los efectos contrarios a los que anuncia a bombo y platillo.

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3 Responses to Regeneración sin degeneración

  1. Lourdes Giribet says:

    Es,como siempre, un placer leer un artículo de Arturo Muñoz que nos satisface y atrae por su carga de contenido analítico y sensato.

    Somos muchos los que pensamos como él y sin embargo se nos oye poco. Habría, pues, que hacer a nuestra vez un análisis para comprender cuáles son los motivos por los que nuestra voz queda silenciada, aunque en el fondo todos sabemos o sospechamos quiénes son los culpables de ello.

  2. jmfrancois@retailaudit.com says:

    Excelente!!!

    Intenta tuitearlo!!

    Un abrazo, Jean-Marc

    PD: Please excuse typos when sent from handheld.

  3. José Munoz says:

    Arturo: Tu escrito es refrescante en medio del calor. Que bueno que regreses con las palabras sosegadas y el buen juicio.

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